En momentos no
entiendes porqué pasó
cómo lo pudo permitir.
Tanta pena y dolor,
tanto miedo a seguir.
En tu vida malos
momentos,
impotencia y aflicción,
escuchando tantos
lamentos,
evocando su clamor.
Personas, luces,
sirenas
un solo aliento vale la
pena.
Qué injusto que por un
imprudente
tu vida cambie para
siempre.
En medio de la noche
mi Dios su luz mostró,
Me dijo "no temas,
mírame
aquí estoy yo"
Y aunque fue difícil,
superar aquel dolor
Él siempre fiel,
conmigo
Nunca me desamparó.
Pasando el tiempo
aprecias,
toda su bendición,
estás vivo, mírate,
Él te salvó.
Ni un momento sola,
con consuelo a cada
instante.
Ahora me doy cuenta
de lo mas importante.
Que En medio de la
noche
mi Dios su luz mostró
me dijo "no temas,
mírame
aquí estoy yo"
Y aunque fue difícil,
superar aquel dolor
Él siempre fiel,
conmigo
Nunca me desamparó.
A.P
No hay comentarios:
Publicar un comentario