Quizá
muchas veces hayamos pensado que nos viene una carga muy pesada y que no
podemos con ella. Quizá Dios nos haya pedido algo que creemos imposible de
realizar. Son varios los ejemplos de la Biblia sobre personas que, al recibir
un llamado del Señor, se asustaron o creyeron no ser lo "suficiente".
Moisés
al escuchar la voz de Dios pidiéndole que liberara a Israel de Egipto, creyó
que no tenía las capacidades suficientes, que Dios se había equivocado, pero Él
nunca lo hace. Es por eso que Moisés, no por sus propios méritos, sino con la
ayuda de Dios, consiguió liberar al pueblo de Israel.
Más
adelante, Dios le dio unas instrucciones para construir el tabernáculo (Éxodo
26). Esas instrucciones parecen tan complicadas que, quizá, en esta ocasión
Moisés también tuviera miedo o inseguridad.
En
este caso vemos que no estaba solo, el pueblo israelita contribuyó con ofrendas
voluntarias para cumplir esa misión (Éxodo 35:29 "De todos los hijos de
Israel, así hombres como mujeres, todos los que tuvieron corazón voluntario
[...] trajeron ofrenda voluntaria a Jehová").
También
las personas que tenían mayores conocimientos sobre arquitectura enseñaron a
otras para que juntos pudieran realizar la misión que Dios les había
encomendado.
Quizá
esta misión, tan compleja como parecía al principio, se hizo más amena y
posible gracias a los corazones al servicio de Dios. No sólo hubo el material
necesario para construir el tabernáculo, sino que fuero ofrendas abundantes
("tenían material abundante para hacer toda la obra, y sobraba" Éxodo
36:7).
No te
asustes si Dios demanda algo de ti que crees que se excede a tus capacidades.
Dios no escoge a los capacitados, capacita a los escogidos. Nunca pondrá en ti
una carga que no seas capaz de llevar. Además ha puesto a nuestro alrededor a
personas que, con un corazón dispuesto, servirán al Señor junto a nosotros
haciendo posible que se cumpla la obra.
Pídele
al Señor que te ayude a tener un corazón de servicio.
A.P

No hay comentarios:
Publicar un comentario